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lunes, 16 de julio de 2012

Brasil - "10 años de FAO, por la contrucción de CAB"


Hacia la Coordinación Anarquista Brasilera!
En el inicio de 2002 reempezava de manera más lúcida un proceso de articulación nacional para el anarquismo organizado con inserción social en Brasil. Hace diez años, fue creado el Foro del Anarquismo Organizado (FAO), con el objetivo de articular grupos regionales y también luchar por la construcción de una organización anarquista brasilera dotada de un proyecto político común. Hasta hoy, venimos avanzando en este proceso con la consolidación de organizaciones especificamente anarquistas en algunos estados.
En el inicio de 2002 reempezava de manera más lúcida un proceso de articulación nacional para el anarquismo organizado con inserción social en Brasil. Hace diez años, fue creado el Foro del Anarquismo Organizado (FAO), con el objetivo de articular grupos regionales y también luchar por la construcción de una organización anarquista brasilera dotada de un proyecto político común. Hasta hoy, venimos avanzando en este proceso con la consolidación de organizaciones especificamente anarquistas en algunos estados.
Modestamente, contribuímos para poner el anarquismo en el campo de la lucha de clases tomando parte importante en luchas de la ciudad y del campo, con presencia en distintos localidades del país. Actualmente, contando con la participación y incidéncia en más de diez estados brasileros, decidimos dar un paso a frente en el proceso nacional con la creación de la Coordinación Anarquista Brasilera (CAB). No estamos creando una mera sigla o algo aparente sin correspondéncia con la realidad. Por lo contrário, decidimos por la coordinación de organizaciones anarquistas especifistas pues necesitamos de una organicidad que sea correspondiente a nuestra capacidad y necesidad de intervenir en la realidad brasilera con perspectiva de cambio en prol del proyecto socialista y libertario.
Estaremos realizando en este año de 2012 un Congreso Anarquista con delegaciones de las organizaciones regionales que iran fundar la CAB y hacemos una invitación a las organizaciones anarquistas internacionales para que participen de las actividades seguientes en Río de Janeiro:
- 9 de Junio – Debate sobre la Organización Específica Anarquista com los compañeros de la Federación Anarquista Uruguaya y de la Coordinación Anarquista Brasilera. (inscriciones: secfao@riseup.net)
- 10 de Junio – Acto Publico de lanzamiento de ça
CREAR UN PUEBLO FUERTE!
Declaración de Princípios y Intenciones del FAO

viernes, 13 de julio de 2012

TSL/CGL - "Criterios generales para la construcción de agrupamientos sindicales y constitución de Comisiones Gremiales Libertarias como línea de tendencia desde el anarquismo"





 
Introducción: el paso previo
La idea de construir en cada lugar o rubro de trabajo núcleos afines combativos libertarios no es una tarea que pueda empezar de la nada por el solo hecho de leer un texto afín. Es necesario que a esos núcleos en el lugar de trabajo los motoricen militantes anarquistas. Por esto proponemos ir al paso previo que estamos por constituir al cimentar núcleos de militantes anarquistas que se dediquen estratégicamente a dinamizar/impulsar luchas en ámbitos laborales. Es decir: en cada localidad o provincia debemos animarnos a levantar núcleos coordinados de militantes gremiales anarquistas -bajo una misma línea de principios rectores de nuestra práctica, bajo la misma ética libertaria-. Esos núcleos a los que proponemos denominarlos Comisiones Gremiales Libertarias (CGL) debemos hacerlos funcionar periódicamente (semanal o quincenal o mensual) en cada lugar para ir fortificando la intervención nuestra en cada lugar de trabajo.
En este sentido el espacio de base es el fuerte de este texto escrito hace 5 años por los compañeros de la TSL. Solo proponemos aquí el reconocimiento de una nueva herramienta de tendencia que nuclee a los militantes ácratas con intención en lo gremial.
A modo de ir finalizando la introducción hemos extraído algunas ideas y premisas militantes a partir de la discusión de un texto de José Prats ("El sindicalismo") y otro de Frank Mintz ("Autogestión y Anarcosindicalismo en la España…") con el fin de dar paso a la constitución de estos nuevos espacios (las CGL) que intentan motorizar los otros espacios (los espacios en cada lugar de trabajo, los espacios denominados de base):
· Entendemos la militancia sindical como la construcción hoy y ahora del socialismo de los oprimidos en contraposición del "socialismo burgués o de los intelectuales" (pregonado por partidos burgueses o partidos obreros dirigidos por intelectuales o profesionales que canalizan la movilización de los trabajadores y oprimidos hacia el sistema democrático representativo burgués).
· Entendemos que los sindicatos, las federaciones de sindicatos y el movimiento de trabajadores en su conjunto debe sostener autonomía total de los partidos políticos, del Estado y de la Patronal con el fin de no recibir directivas supeditadas a los intereses
políticos y económicos. Los únicos intereses del movimiento de los trabajadores es el de la clase social.
· Entendemos nuestro camino no como uno nuevo sino como la continuación de la línea sindical practicada históricamente por lo que sería una tendencia clasista y revolucionaria, independiente del Estado (a dif. del Peronismo), la patronal (a dif. del sindicalismo amarillo) y los partidos (a dif. del sindicalismo objeto de los partidos marxistas) . Esta línea construye desde la base, con acción y democracia directa.
· Los tiempos de nuestra clase no son los tiempos de la militancia: A veces la construcción es lenta y tiene retrocesos a pesar de que quisiéramos fuera más acelerada, radicalizada o revolucionaria. A veces estamos lentos y la coyuntura demanda salir a la calle a plantear todo. Lo importante es que la labor de los anarquistas sea de calidad en cuanto a la generación y multiplicación paulatina de compañeros y compañeras con mayor participación y acción en cada lugar de trabajo.
· La transformación social no debemos esperarla de arriba sino que debemos construirla hoy desde abajo.   
· “El apartamiento de nuestra presencia anarquista en el movimiento de trabajadores y los gremios es un suicidio político”. Los anarquistas debemos participar activamente de la vida laboral y sindical en cada lugar de trabajo ya que cuanto mas influencia tengamos mas principios libertarios habrá en la práctica de la vida del conjunto de los trabajadores. Así mismo debemos velar por la libre asociación de trabajadores ajustándose a los principios de solidaridad dejando neutra su distinción de sexo, credo, raza, nacionalidad, lengua, ideas políticas o religiosas.



· Advertimos 3 niveles o anillos diferentes de involucramiento militante en el sector de los trabajadores oprimidos:

1ª parte
En la perspectiva del cambio social, revolucionario, entendemos que las organizaciones de base de los trabajadores/as ocupan un rol vital e irremplazable. Con este marco general, impulsar y dinamizar la organización de los compañeros/as en nuestros ámbitos laborales es una tarea a la cual debemos destinar gran parte de nuestro esfuerzo militante.
¿Cómo agruparnos? ¿Cuando? ¿Con quien? La idea del presente texto es dar una orientación general para construir instrumentos de y para los trabajadores/as en sus laburos. Como toda orientación general carece de profundidad para una ámbito de trabajo particular. Adecuar estas líneas para un ámbito específico será tarea de cada militante, con el apoyo de la tendencia.

Arrancando desde la nada
En el inicio entendemos vital buscar compañeros/as para agruparse de alguna manera, solo es imposible hacer nada. Todo enfrentamiento con la patronal (sea el Estado o un privado) debe ser de conjunto, solos somos "carne de cañón". Por otro lado partimos de la base de que la conciencia política de nuestros compañeros/as de trabajo generalmente es pobre, en una perspectiva clasista. El criterio ideal para armar una agrupación es que este integrada por compañeros que sean solidarios, luchadores, honestos, laburantes. En cualquier laburo abundan compañeros con esas características, la cuestión es que no ven la necesidad e importancia de agruparse para plantarse de conjunto ante la patronal.
Si bien lo anterior es una base y representa una línea amplia o no sectaria de construcción, nunca debemos perder de vista el clasismo, la solidaridad, la acción directa, la democracia de base y la independencia del estado, la iglesia y los partidos políticos en gral. Al hablar de clasismo entendemos priorizar el interés histórico del conjunto de los trabajadores/as, con su contenido anticapitalista y antiimperialista. Si bien no es fácil desarrollar estos contenidos, representa la orientación a llevar.
Una consideración especial necesita la militancia de izquierda partidaria. En el caso de compartir nuestro tiempo laboral con ellos, es interesante el acercamiento pero no es imprescindible. No todas las corrientes tienen los mismos criterios. Muchas veces conflictos nos llevan a juntarnos y esos lo debemos ver como el puntapié inicial para un agrupamiento más amplio.
A la par de buscar compañeros/as, es importante caracterizar el ámbito laboral en general (metalúrgicos, estatales, gráficos, etc.) y particular (el espacio diario de trabajo). También la tradición o experiencias de lucha de los mismos, el rol el delegado, la relación con el sindicato, la relación de fuerzas con la patronal, entre otros puntos. Esto nos permite formar un criterio para ver como movernos.
Todo apoyo externo a cualquier compañero inserto en un trabajo especifico (pintadas, volanteadas) debe tener en cuenta lo anterior.

Que temáticas trabajar?
Hay que focalizar en uno o dos temas sentidos por el conjunto y sentar posición sobre eso, no conviene diversificar mucho, en todo caso se puede hacer un boletín, y ahí si tocar varias temáticas.
Determinar los temas a trabajar merece a veces un análisis detenido. Seguridad e higiene, acoso laboral, herramientas legales, salario muchas veces son de interés, hay que fijarse cual es el mas sentido por el conjunto y hacer eje en ese. Como criterio general debemos ver las contradicciones que se desarrollan entre los trabajadores y la patronal estatal o privada, ver que temas se pueden encarar de forma inmediata y de resolución positiva. También fomentar procesos y/o herramientas de democracia directa (participación desde las bases).
Acá vemos la importancia de la información, o sea estar al tanto de datos generales de importancia en el ámbito (estatutos del empleo público, convenios colectivos, legislación sindical general) y la formación, o sea capacitación técnico (o en caso de no tenerla saber a quien recurrir).

Objetivos de una agrupación
Como libertarios nuestro objetivo inmediato debe ser generar organismos de los/as trabajadores/as que sirvan para luchar por sus intereses y aporten para construir desde hoy otro tipo de relaciones sociales en el sentido de un mundo sin oprimidos ni opresores.  O sea instrumentos de los trabajadores/as que permita construir otro tipo de poder, que permita revertir la relación de fuerzas entre los trabajadores/as y los patrones (la burguesía o el Estado)  a favor de los primeros.
Si bien la dinámica nos demuestra que generalmente es difícil desarrollar de entrada una línea anticapitalista, avanzar en las contradicciones antes señaladas buscando la participación y decisión del conjunto de los/as trabajadores (teniendo en cuenta sus propios intereses) nos permite avanzar lenta pero firmemente en una dirección anticapitalista. Por lo tanto aunque no sea explicito la agrupación debe ser anticapitalista, o sea que entienda que los intereses de trabajadores y patrones son contrarios y no hay conciliación posible, que es una lucha que va a existir mientras existan las clases. Esa postura implica una manera de ver el mundo.
La agrupación gremial, en el caso de no contar con el sindicato, cuerpo de delegados u otra instancia orgánica (en otros casos aun contando con el mismo) será la herramienta que intentara de que la lucha no sea solo gremial sino más política. En este sentido es que hablamos de que la misma aporta a la toma de conciencia del resto de los compañeros/as, o sea que estos se hagan cargo y resuelvan sus problemas desde sus propios intereses, acercando estos procesos en la mediada de lo posible a los ámbitos laborales diarios. La organización que se da en estos niveles es una medida del desarrollo de conciencia. En forma complementaria, la agrupación gremial, es la que intentara trascender del ámbito laborar, vinculando al mismo con el resto de los trabajadores/as de otros ámbitos, aportando experiencias de lucha.
Batallar para que el funcionamiento de las agrupaciones y sindicatos en las que participamos practiquen de verdad la democracia directa, o sea se fomente la participación y la toma de decisión. El combate contra la burocratización y la burocracia es un proceso continuo. Los estatutos de la inmensa mayoría de los sindicatos son profundamente antidemocráticos, hechos a la medida de la burocracia sindical peronista.

martes, 3 de julio de 2012

El anarquismo en la historia de las luchas sociales argentinas (1900-1945)



El siguiente texto recompone una disertación hecha por Fernando López Trujillo -ex militante de Resistencia Libertaria-, durante una charla en Paraná el 22 de marzo de 2004. Publicado en “Documentos para el debate Nº3”, Organización Socialista Libertaria.

De la FORA anarcosindicalista a la CORS, herramienta sindical de la FACA
Para comenzar a hablar del anarquismo a principios del siglo XX en la Argentina, tenemos que separar lo que es anarcosindicalismo y lo que es anarquismo como política sindical. Se tiende a identificar el desarrollo de la FORA en la Argentina como anarcosindicalismo, sin embargo, el anarcosindicalismo es una conjunción tardía. Lo que nosotros conocemos como sindicalismo anarquista a principios de siglo, es una experiencia original que no ha tenido similar en Europa. La FORA es una organización político-sindical. Organiza obreros, pero no en tanto obreros sino en tanto anarquistas, comprometidos con la "finalidad" del Comunismo Anárquico.
No es exactamente una central sindical como se ha tendido a verla, no organiza sindicatos sino sociedades de resistencia. Su estrategia es la resistencia, pero no considera que en caso de pasar a la ofensiva tendrá a su cargo -en forma casi excluyente- la organización de la nueva sociedad como planeaba el anarcosindicalismo industrialista de los años '20 y '30 en Europa. Incluso confiaban la organización de la sociedad a la constitución de comunas y otros entes municipales autónomos, pareciera que para los foristas el conocimiento de un oficio no se consideraba una cualidad privilegiada en lo que hace al diseño de la nueva sociedad. Coherentes con una visión preindustrial del movimiento proletario no podían percibir que las asociaciones obreras creadas en el "lugar de trabajo" mismo, en el mismo centro del poder industrial y capitalista, cargan con
un poder decisivo para la transformación de la sociedad. Este, el anarco sindicalismo, fue la respuesta que dio el anarquismo a la sociedad industrial, al movimiento obrero industrial, durante la década del 20. Las características más conocidas del anarcosindicalismo se da en lo que fue la CNT española. En la Argentina, a partir de 1922, va a surgir una central obrera anarcosindicalista que es la Unión Sindical Argentina (USA). Esta organización se constituye a partir de lo que fue la Revolución Rusa, que partió aguas en el movimiento anarquista local y surgió como corriente un sector que reivindicaba la dictadura del proletariado a los que los foristas llamaban anarco bolcheviques. Esta central obrera no fue un caso exclusivo de la Argentina, esto ocurrió en varios países de América Latina. En Brasil, por ejemplo, se dio origen al Partido Comunista Brasilero a partir de una central obrera de este tipo. En la Argentina se forma la ALA (Alianza Libertaria Argentina) como un Partido Anarquista. El permanente enfrentamiento entre anarquistas que estaban por la construcción de una organización especifica y los que estaban por la construcción de una organización anarcosindicalista, o por lo menos una organización sindical que diera contención a todas las corrientes, se manifestó durante los años 20 en forma violenta, lo que significaba tiroteos en el puerto permanentemente, entre trabajadores foristas y trabajadores de la USA.
Debido a esto se dice qué dentro de los años 20 los anarquistas se mataron más entre ellos que lo que los mató la represión: hacia el año 24 "La Protesta" resuelve atacar un local de un grupo anarquista en La Pampa, editores del periódico "Pampa Libre", y en ese ataque mueren varios militantes. Los enfrentamientos van a continuar durante los años 27 y 28. En el año 29 Severino Di Giovanni, permanentemente atacado desde "La Protesta", resuelve eliminar a López Arango, secretario de redacción de este periódico.
Lo que quiero clarificar con esto es que los continuos enfrentamientos durante los años 20 dentro del movimiento anarquista van a determinar una debilidad flagrante antes del año 30, cuando asuma, tras el golpe, Uriburu.
El golpe de Uriburu tiene como finalidad concreta destruir ese movimiento, prácticamente lo logró a través de una represión feroz, creo que hasta la última comisaría perdida en algún pueblo de La Pampa o Jujuy tuvo militantes anarquistas presos; se llenaron tocas las cárceles del país, se llenó la isla Martín García, se llenaron los barcos de la Armada en el puerto; el anarquismo proveyó los cuerpos para los fusilamientos y para las torturas.
En 1932, mediante elecciones fraguadas, se busco la recomposición de la institucionalidad democrática. La década del 30 se va a denominar la década infame no sólo por el retroceso del país, por la corrupción, sino también por el fraude electoral. Justo asume, precisamente, sobre la base del fraude patriótico, y sobre esa base del fraude patriótico también va a haber otro gobierno conservador en el '38. La represión permanece durante todos los años '30, en el año '35, a cinco años del golpe, y en una sola noche, son aprehendidos mas de 3500 obreros, foristas y anarquistas, que van a ser alojados en las peores cárceles del país. La peor de esas, la más conocida, la más famosa, es el penal de Usuahia. Esta cárcel tenía las características de lo que era la Siberia en Rusia: era un penal desaparecido en medio de la nieve, donde eran alojados los presos "peligrosos" (y para el régimen presos peligrosos era algún asesino que había salido en el diario Crítica, famoso porque había masacrado a 20 o 30 personas, y los anarquistas). Allí se ponía a los anarquistas a picar piedras durante años. Hay militantes que pasan allí 7, 8 y hasta 10 años.
En 1930 se inaugura la cárcel de Devoto, en Buenos Aires (todavía se está discutiendo si la demuelen o no, si la tiran abajo). A esa cárcel la inauguran los anarquistas, y en los tres pabellones que hay las autoridades dedican un pabellón exclusivo para ellos. Esto permite que estos anarquistas, que no pudieron discutir a lo largo de 10 años, se vean obligados a discutir ahora, a partir de la obligada convivencia en el penal.
En este sentido, es curioso ver como las autoridades carcelarias se plantean esta concepción casi de entomólogo, o sea, de ir juntando los bichos y clasificándolos. Entonces hay un pabellón de comunistas, un pabellón de socialistas y un pabellón de anarquistas. En el pabellón de anarquistas, durante los meses de agosto, septiembre y octubre de 1931, se desarrolla un congreso del que no sabemos muy bien cuanta gente participó, y del que sólo se conserva una carta publicada en un periódico de la colectividad italiana en Nueva York (la Adunata dei Refratari –en italiano-), donde aparecen 73 firmantes de un acuerdo interno. Este acuerdo interno firmado por 73 militantes del congreso, nos permite hacernos una idea de la cantidad de participantes, que yo considero entre 600 o 700 . ¿Porque digo 600 o 700? Por que si bien en el pabellón residían permanentemente 300 militantes, todos los días ingresaban nuevos presos y nuevos presos eran trasladados a cárceles del interior.
En este congreso se hizo una autocrítica por los conflictos vividos durante los años 20 y se llegó a la conclusión de que el sectarismo y la lucha interna, llevaron a debilitar el movimiento de tal manera, que fuera incapaz de resistir el golpe del '30. Cuando se da el golpe ninguna de las centrales obreras existentes en esa coyuntura fueron capaces de, siquiera, llamar a un paro o a una huelga; y me refiero tanto a la -CGT recientemente creada, como a los remanentes de la USA, como a la FORA y al Sindicato Socialista: todos ellos prefieren expresar una cierta neutralidad frente al golpe. Muchos militantes de la época, con bastante lucidez, comenzaban a pensar ya en los días previos al 6 de septiembre de 1930 que el golpe se venia, que tenía un carácter fascista, y que iba a significar una inmensa represión para el movimiento popular en general, no sólo para el anarquismo en particular. Estos militantes convocaron a la FORA y a los demás organismos sociales a crear un tipo de alianza para enfrentarlo. Uno puede encontrar notas en ese sentido en La Protesta, escritas por Diego Abad de Santillán, en La Antorcha, por Badaracco, por González Pacheco, por militantes como el Secretario General de la Federación Obrera Marítima, Morán, que convocan a un paro, a tratar de coordinar algún tipo de acción de resistencia. Lo cierto es que no hubo resistencia que esa neutralidad, que supongo yo, en algún momento se planteó como forma de no confrontar al gobierno militar, no les sirvió absolutamente para nada. El gobierno militar no sólo llenó de cárceles el país, sino que institucionalizó la tortura: la picana eléctrica se estableció como forma de tratamiento para todo preso político del país. Uno de los que primero uso la picana era Lugones, jefe de la policía de Buenos Aires, hijo del escritor Leopoldo Lugones. También empiezan a aparecer los primeros fusilados. Casi inmediatamente después del golpe van a fusilar a Joaquín Penina, un militante tolstoiano, al que la policía de Santa Fe descubre con volantes y panfletos, lo saca de la casa y lo fusila en la calle. Un tiempo después es aprehendido Di Giovanni y es fusilado junto a Scarfó; pero, al margen de estos fusilados, pomposamente, con marchas militares, con pelotón de fusilamientos y demás, también desaparece Morán, secretario general de la Federación Marítima, quien es detenido y no aparece nunca más (se lo supone fondeado en el Riachuelo). De la misma manera desaparece Rosigna, que había sido detenido en Montevideo después de una persecución novelesca. Allá pasará varios años preso en la misma cárcel que violara a través de un túnel desde el exterior en la famosa "Fuga de la Carbonería El Buen Trato". Le sale la extradición y es trasladado a una comisaría en la provincia de Buenos Aires, y al igual que Moran, no va a aparecer nunca más.
Esta es la situación de la que emerge el movimiento anarquista durante los años 30. El congreso del año 31 al que hacíamos referencia mas arriba, permite una recomposición frente a esa decadencia. Surge la idea de reunir a los anarquistas del país en un congreso que se va a desarrollar en Rosario en el año 1932. El movimiento anarquista para el año 32 no es un movimiento masivo, es decir, no tiene el carácter masivo que había tenido durante los años 20, pero sigue siendo un movimiento extenso.
Con esta "extensión" me refiero al hecho de que no hay lugar en el país donde no se hayan constituido agrupaciones anarquistas, o donde no haya sindicatos de carácter anarquistas. Es decir que numéricamente se ha deteriorado el movimiento, pero mantiene vira extensión a lo largo de todo el país. En el congreso de 1932 participan agrupaciones, de Rosario, Santa Fe, La Plata, Buenos Aires, que tradicionalmente fueron los lugares donde se asentó el movimiento libertario, porque además fueren tradicionalmente los lugares donde se asentó el movimiento obrero, el movimiento obrero de un país que era clásicamente agrícola y ganadero, que por sus características tenía su asentamiento fundamental en los alrededores del Gran Buenos Aires, La Pampa húmeda, Santa Fe, Entre Ríos y Corrientes. Pero en el congreso del 32 vamos a encontrar también agrupaciones de Córdoba, de Mendoza, de Jujuy, de Salta, de Tucumán, de Río Negro, de Santiago del Estero, es decir, lo que nosotros podemos ver es que, aunque deteriorado numéricamente, el movimiento sigue siendo importante. Este movimiento, en el congreso del año 32, resuelve la construcción de una organización específica. Es curioso ver en los debates de entonces como se plantea la construcción de una organización específica como si no hubiera existido previamente una organización especifica, como si no se recordara que durante los años 20 se había desarrollado la Alianza Libertaria Argentina (ALA), que había tenido agrupaciones en una enorme cantidad de provincias, o sea que era una organización de carácter nacional. Sin embargo, como esta organización había sido tachada de anarco bolchevique, los anarquistas que se reúnen en e! año 32 en Rosario resuelven no hacer mención a este antecedente. A partir de entonces se resuelve hacer una serie de giras por todo el país, giras de propaganda en función de la construcción de una organización específica.
Esta organización especifica finalmente tiene fundación en la ciudad de La Plata, en un congreso que se desarrolla en la clandestinidad, porque en el año 35 había vuelto a apretar la represión. Esta represión era esporádica, había durado con una tendencia descomunal hasta el año 32. En el año 32 se resuelve justamente este congreso en Rosario porque en Santa Fe había elecciones, y eso permite cierta tranquilidad como para poder realizar un congreso público, pero hacia el año 35 nuevamente la represión ha crecido y este congreso se desarrolla en la clandestinidad.
En este congreso, en La Plata, se funda la Federación Anarco Comunista Argentina (FACA), que es el intento más serio que hubo en la Argentina de una organización específica. En realidad la fundación en el '35 es puramente formal, pues la organización ya existe desde hace 2 o 3 años, ya tiene un órgano de prensa que se distribuye a nivel nacional, que es Acción Libertaria, ya tiene una inserción gremial muy poderosa (justamente en el congreso del 32 una de las discusiones es la necesidad de activar el trabajo intersindical en las organizaciones sindicales reformistas, para lo cual había que empezar a abandonar el trabajo exclusivo de la FORA y comenzar a trabajar con todo el movimiento obrero). A partir de las discusiones respecto al trabajo sindical que debían darse los anarquistas, se comienzan a construir intersindicales, y eso permite a la FACA una inserción en el movimiento obrero de todo el país, bastante considerable para esa época. En Entre Ríos, por ejemplo, se funda la Federación Comarcal de Entre Ríos, que comienza a funcionar en Diamante y en varias ciudades del interior de la provincia. Sobre el río Uruguay, el accionar especifico de esta Federación se suma al de otra agrupación anarquista que se ha constituido en Buenos Aires aproximadamente por la misma época, que era la agrupación Spartacus, más decididamente plataformista.
La plataforma de Mahkno llamo a un documento "La Plataforma de los Comunistas Anarquistas", que va a iniciar un profundo debate en Francia hacia el año 26, con los emigrados anarquistas que proceden de la Revolución Rusa, a partir de una reflexión critica sobre los errores cometidos, errores que permitieron el copamiento de la Revolución, su derrota y su exilio, además de la muerte de la mayor parte del movimiento. Estos compañeros desarrollan en Francia la discusión sobre la necesidad de construcción de un partido, de una organización anarquista férrea que mantenga una unidad ideológica, ya no la concepción de una federación amplia que agrupe anarquistas de distintas tendencias y corrientes. Ya no una organización de la propaganda sino una organización de acción revolucionaria. Esta discusión se traslada a la Argentina, y la hace propia la Alianza Obrera Spartacus.
A fines de 1935 se desarrolla la huelga de la construcción, la huelga nacional de la construcción, una huelga que duró más de 3 meses y en la que participaron miles de obreros. En diciembre de ese año, y en enero del año '36, se declara la huelga general en apoyo a los compañeros de la construcción. Es una huelga de carácter insurreccional que mantiene ocupada la ciudad de Buenos Aires y alrededores a lo largo de 3 días. En este contexto insurreccional se da el lanzamiento de la FACA. Inmediatamente después, en julio del 36, estalla la guerra en España, y todo el movimiento anarquista, así como la izquierda en general, va a estar abocada a la solidaridad con la causa de la Republica. Desde 1936 hasta 1939 (en realidad formalmente no fue hasta el 39 sino hasta el 41, porque los emigrados españoles, los exiliados españoles, van a seguir siendo atendidos por diversas agrupaciones solidarias construidas por el movimiento anarquista, por el movimiento socialista y por el movimiento comunista, tras la derrota de las fuerzas republicanas), se desarrolla una intensa actividad solidaria, que desvía la atención del movimiento anarquista.
Hacia el año 1942 se plantea una recomposición del aparato sindical y se constituye la CORS (Comisión Obrera de Relaciones Sindicales). Esta es la forma en que la FACA encara la construcción sindical, en función de constituir una central obrera paralela en alianza con la USA, que apenas sobrevivía de su escisión de la CGT en 1933.
Estoy haciendo este raconto para llegar al peronismo, al surgimiento del peronismo en la Argentina.

domingo, 1 de julio de 2012

"¡Solidaridad con la Lucha de los Pueblos Amazónicos del Perú!"



El siguiente comunicado es una iniciativa de solidaridad libertaria internacional con los pueblos indígenas y amazónicos del Perú, en su lucha por la defensa de sus tierras y su cultural ancestral. La misma que está siendo vulnerada y amenazada por el gobierno peruano en alianza con el Imperialismo, las transnacionales y la derecha, a través de los Decretos Legislativos inconstitucionales y violatorios, en el marco de la firma del TLC con los EE.UU.
Convocamos a los compañeros libertarios a organizar movilizaciones y mítines frente a las embajadas del Perú en cada país, en coordinación con otros sectores afines y en lucha, para denunciar las acciones del Estado y las transnacionales en nuestro país.

Pronunciamiento internacional libertario
El siguiente comunicado es una iniciativa de solidaridad libertaria internacional con los pueblos indígenas y amazónicos del Perú, en su lucha por la defensa de sus tierras y su cultural ancestral. La misma que está siendo vulnerada y amenazada por el gobierno peruano en alianza con el Imperialismo, las transnacionales y la derecha (principalmente el APRA, Unidad Nacional y el fujimorismo), a través de los Decretos Legislativos inconstitucionales y violatorios, en el marco de la firma del TLC con los EE.UU.
Desde la Unión Socialista Libertaria exhortamos a las organizaciones anarquistas, libertarias o afines de todo el mundo a firmar este documento, hacerlo suyo y difundir su contenido a través de sus espacios virtuales, listas de e-mail, periódicos, revistas, boletines, comunicados, murales, foros, actos públicos, culturales, políticos, etc., con el propósito de sentar una clara posición libertaria y militante sobre lo que acontece en el Perú.
Por ello convocamos a los compañeros libertarios a organizar movilizaciones y mítines frente a las embajadas del Perú en cada país, en coordinación con otros sectores afines y en lucha, para denunciar las acciones del Estado y las transnacionales en nuestro país.
Apelamos a la vocación solidaria que nos caracteriza como revolucionarios libertarios para hacer causa común por nuestros hermanos indígenas y para hacerles saber que no están solos, ya que sus luchas son las nuestras, hasta alcanzar la verdadera sociedad de plena libertad, autonomía y progreso humano, sin explotados ni explotadores.

¡SOLIDARIDAD CON LA LUCHA DE LOS PUEBLOS AMAZÓNICOS DEL PERÚ!

Las comunidades amazónicas e indígenas de la selva peruana (especialmente en Loreto, San Martín, Amazonas, Ucayali, Huánuco, Cuzco y Madre de Dios) nuevamente hacen sonar sus tambores de lucha y resistencia frente a las arremetidas del modelo económico neoliberal defendido por el gobierno peruano (con el Partido Aprista a la cabeza) y como medida de fuerza hacen el llamado a la rebelión popular tras el Paro General Indefinido acatado masivamente desde el 9 de abril de este año. Es decir, ya van más de 50 días en pie de lucha que sin duda vienen a ser un claro ejemplo de valor, organización y heroicidad.
Este intenso proceso de lucha indígena y amazónica se inicia luego de que el Estado peruano contraviniendo sus propios tratados internacionales, está violando, sistemáticamente, el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que establece la consulta previa a los pueblos indígenas u originarios antes de cualquier tipo intervención en sus territorios por instancias ajenas a sus propias comunidades.
Es decir, el gobierno aprista ha iniciado (o mejor dicho, ha reiniciado) una nueva etapa de saqueos y venta al mejor postor transnacional, de las tierras que por tradición e historia le corresponde a cada una de las comunidades (awajún-wampis, kichuas, arabelas, huaronis, pananujuris, achuar, murunahus, o chitonahuas, cacataibos, matsés, candoshis, shawis, cocama-cocamillas, machiguengas, yines, asháninkas, yaneshas y otras más, incluidos los “no contactados”) y que hoy reclaman su derecho a existir y resistir.

El papel del Estado peruano
Se sabe que la Ley 20653, conocida como Ley General de Comunidades Nativas, dada por el gobierno de Velasco Alvarado, reconoció un 24 de junio de 1974, la “existencia legal y la personería jurídica de los pueblos indígenas amazónicos y sus territorios, declarándolos inalienables, inembargables e imprescriptibles”, confirmándolo en la Constitución Política de 1979, siendo borrado de un plumazo por la Constitución fujimorista de 1993 (que marcaba el inicio de la dictadura cívico-militar del hoy sentenciado Alberto Fujimori) para dejar el camino abierto al despojo y saqueo por los gobiernos sucesores y abriendo la puerta para el Tratado de Libre Comercio (TLC), que con los Decretos Legislativos de la actual gestión aprista ya han adquirido fuerza de Ley.
Tampoco dejemos de lado el hecho que ya desde que la propia Constitución fujimorista del 93, se dejó la puerta abierta para el despojo de recursos como mencionamos líneas arriba. Entonces es evidente que se ha empezado a ahogar y provocar el aislamiento de las comunidades, mientras la voracidad de las transnacionales lograba el establecimiento de concesiones en favor de empresas petroleras, gasíferas, mineras, turísticas y madereras en territorios que ancestralmente han pertenecido a los pueblos allí asentados.
Es decir, esto ha allanado el camino para la normatividad que el propio Estado, -salteándose la instancia legislativa (Parlamento nacional), mediante diversos decretos legislativos- declare los territorios de los pueblos originarios: “negociables en función de la economía del mercado”.
Una vez más, el Estado peruano ha puesto en evidencia su carácter de instrumento de dominación y aprovechamiento de las clases explotadoras en nuestro país, que buscan seguir expropiando no sólo los derechos políticos, sino también los propios recursos a nuestras poblaciones indígenas (pueblos originarios) que hoy se levantan en rebelión contra el poder opresor.
Como comunistas libertarios, declaramos que el derecho a la libre autodeterminación de las comunidades originarias y nativas es un ejercicio auténtico de poder popular, pues se basa en principios comunitaristas, de aprovechamiento y uso colectivo de los recursos naturales, y en las propias formas de trabajo y beneficio común que ancestralmente se conservan en la Amazonía que tiene 31 de los 114 zonas de vida o ecosistemas mundiales, 95% de los bosques del país y un importante potencial de recurso hídrico o hidro-energético.

Indígenas del Abya Yala en pide de lucha
En el marco del Paro Indígena, se ha dado un importante reunión de comunidades originarias andinas en la región sur del Perú, específicamente en Puno. Este encuentro fue la “IV Cumbre Continental de los Pueblos y Nacionalidades Indígenas del Abya Yala” que culminó el pasado domingo 31 de mayo con el compromiso unánime por el respeto de la madre tierra y los recursos naturales en provecho del ser humano y el rechazo enérgico de la privatización del agua y a la presencia de empresas transnacionales y el modelo económico neoliberal.
Todos estos postulados están comprendidos dentro de la “Declaración de Mama Quta Titikaka” (Lago Titiacaca, entre Perú y Bolivia), donde también se acordó movilizar a las organizaciones sociales y originarias para el mes de junio en defensa de los pueblos amazónicos y hacer marchas o mítines frente a la Embajada peruana en cada país.
Es importante, así mismo, resaltar el carácter de esta Cumbre indígena que lleva en esencia el germen auto-organizativo por el cual nosotros, militantes libertarios, apostamos, ya que en sus recomendaciones finales se planteó “la construcción de Pueblos Plurinacionales Comunitarios, que se fundamenten en el autogobierno y la libre determinación de todos los pueblos”.
Así mismo, cabe denunciar la labor que cumplen los medios periodísticos oficiales empeñados en desinformar, desvirtuar u ocultar las justas medidas que se viene acatando en la selva peruana; en contubernio con el gobierno neoliberal de turno y sus cabezas Alan García; el vicepresidente y almirante en retiro responsable de las matanzas en los penales durante el primer gobierno aprista de los 80s, Luis Giampietri; el primer ministro, Yehude Simon, otrora dirigente izquierdista, incluso encarcelado por sus ideas y ahora fiel guardián de la reacción aprista.
Es claro ver que para la burguesía que controla el Estado bajo órdenes imperialistas, el camino hacia el despojo de las comunidades -que también constituye un plan para destruir su propio tipo de organización social y la relación que los entrelaza con su territorio- en su esencia se contrapone con el criterio occidental de propiedad privada y por ello significa un freno a la voracidad del capital transnacional que busca insertarse en esas zonas, usurpándolas en alianza con el Estado y convertirlas en feudos que garantice prosperidad y dominio a los explotadores.
El mismo presidente Alan García miente “sutilmente” cuando dice que de los 63 millones de hectáreas que tiene la selva peruana, solo 12 millones le corresponde a las comunidades amazónicas, cuando en realidad son más de 25 millones, tal como afirma el dirigente y máximo representante de las comunidades en lucha, Alberto Pizango quien ha sido denunciado por “atentar contra la seguridad común y entorpecer los servicios públicos”, junto a los dirigentes indígenas Marcial Mudarra, los hermanos Saúl y Servando Puerta, Daniel Marzano y Teresita Antazu. Además Pizango ya había sido demandado por “rebelión, sedición y otros” ante la 44ª Fiscalía Provincial Penal de Lima y tiene una tercera denuncia ante la Segunda Fiscalía Provincial Penal de Utcubamba (Amazonas), por “alterar la tranquilidad pública en su modalidad de disturbios”.
Está claro que todo este proceso de demandas y persecución judicial y política se enmarca dentro del afán por parte del Estado de criminalizar toda protesta popular y reprimir las justas demandas sociales, presentando ante la opinión publica como “simples vándalos o salvajes ignorantes del progreso que significa la globalización” a los hermanos y hermanas indígenas del Perú.
En tanto, como libertarios entendemos que la lucha del pueblo indígena, amazónico y andino, por la defensa de sus territorios, de su organización, y de su cultura, se halla inscrita dentro de un programa mínimo que implica la conquista de las reivindicaciones de los pueblos oprimidos por el Estado, el Capitalismo y el Imperialismo.
Esta plataforma mínima debería basarse en exigir el uso de la acción directa para exigir la expulsión de las transnacionales de sus territorios. Ello en defensa de la integridad y sostenibilidad del hábitat y el ecosistema de la región -la cual, hay que recordar, constituye uno de los “pulmones” del planeta-, y por un desarrollo sostenible y la explotación planificada de la flora y la fauna, en base a criterios determinados por las comunidades. Además, la autodefensa activa de sus territorios y la recuperación de los mismos.
Por ello, creemos que la auténtica solidaridad activa con la lucha amazónica e indígena será profundizando la protesta popular (agitación, propaganda, huelgas, paros, acciones directas, etc.) e incorporando en toda plataforma de lucha, la de los pueblos originarios hoy.

Apoyar la justa protesta de los pueblos indígenas y amazónicos
Aunque como libertarios no tenemos nada que esperar del Estado (mas que su destrucción), comprendemos a la lucha de los pueblos originarios como parte inmediata de un proyecto mayor por la liberación de los explotados, y en tal sentido se inserta en una estrategia más amplia o un programa máximo por la revolución social.
En tal sentido, debemos apoyar las reivindicaciones que en lo inmediato conllevan a mejorar sus condiciones de vida y madurar su organización social, política y económica a fin de enfrentar al Estado y destruirlo desde dentro, edificando esos gérmenes del poder popular que derrumbarán a ese gigante con pies de barro que es ahora el Capitalismo, herido de muerte a nivel mundial, por una crisis global de la que no podrá recuperarse, si es que entendemos que tal crisis la deben pagar la burguesía y no los trabajadores.
En tal sentido, apoyamos la lucha del pueblo amazónico y sus diversas comunidades por conseguir soluciones inmediatas y hacemos el llamado a:
Derogatoria de la normatividad que atente o vulnere los interese de las Comunidades Nativas y Campesinas. Es decir, la derogatoria de la Ley Nº 29317 o nueva la Ley Forestal y de Fauna Silvestre, producto de una apresurada y parcial modificación del Decreto Legislativo Nº 1090 (Ley de la Selva) y los conexos decretos legislativos 1089, 1064 y 1020. Es decir, los 99 decretos impuestos y jamás consultados a los pueblos.
Exigir el respeto de la autonomía y autodeterminación de las comunidades nativas y su participación política activa en la toma de decisiones y en la aprobación o no, a través de los mecanismos de la democracia directa (Asambleas populares, referéndum, etc.) de las normas legales o contratos de concesión.
Exigir beneficios y facilidades para que las comunidades o pueblos originarios puedan desarrollar sus actividades productivas, de comercio, e industrialización, con la perspectiva del control directo de estos procesos por los mismos pobladores basándose en principios autogestionarios y de socialización.
Exigir beneficios y facilidades para la apertura y promoción de la educación y cultura en las comunidades (desde estas y hacia estas). Más colegios, docentes capacitados, promover la profesionalización de los estudiantes indígenas. Es decir, la construcción de un sistema educativo racional y de calidad alejado de las tendencias competitivas y voraces que ordena el mercado capitalista mundial.
Exigir los mayores beneficios de las actividades de exploración y explotación del Petróleo y el Gas, en favor de los pueblos originarios, así como la edificación de Hospitales, carreteras y la infraestructura que requiera, siempre que sean de la aprobación de los pueblos mismos y se gestione los mecanismos para el óptimo control y administración por las mismas comunidades.
Cese inmediato a la campaña de criminalización de la protesta que ha emprendido el gobierno aprista y la derecha peruana, además del alto al hostigamiento de luchadores sociales y a la creación de constantes psicosociales que desvíen la atención social sobre los problemas reales en el país.

¡Solidaridad internacionalista con la lucha de los pueblos amazónicos del Perú!
¡Derogatoria inmediata de los Decretos Legislativos que atentan contra la soberanía de los pueblos indígenas!
¡Por la libertad y defensa del pensamiento, cultura y autodeterminación de todos los pueblos del mundo!
¡Contra el autoritarismo del Estado a organizarse y luchar desde las bases!
¡Abajo el TLC y demás tratados comerciales capitalistas!
¡Fuera transnacionales imperialistas y bases militares yanquis de Latinoamérica!
¡Alto a la criminalización de la protesta y libertad inmediata a los presos por luchar!
¡Viva las luchas heroicas de los pueblos indígenas del Abya Yala!
¡Todos somos amazónicos!
¡Arriba los que luchan!
Lima, 05 de junio del 2008

Firman:
1.- Unión Socialista Libertaria (Lima, Perú)
2.- Red Libertaria Popular Mateo Kramer (Colombia)
3.- Periódico Barrikada (Uruguay)
4.- Convergencia Anarquista Específica (Chile)
5.- Corriente Acción Libertaria (Chile)
6.- Huancayo Rebelde (Huancayo, Perú)
7.- Centro de Estudios Sociales Manuel González Prada (Huancayo, Perú)
8.- Columna Libertaria Joaquín Penina (Argentina)
9.- Organisation Communiste Libertaire (Francia)
10.- Asociación Obrera de Canarias / Ēššer Ămăhlan n Təkanaren (Islas Canarias, África)
11.- Frente de Estudiantes Libertarios (Chile)
12.- Federazione dei Comunisti Anarchici (Italia)
13.- Ateneo Autónomo de Contracultura y Estudios “La Libertaria” (Venezuela)
14.- Red Libertaria (Argentina)
15.- Antorcha Libertaria (Colombia)
16.- Revista libertaria Divergences (Bélgica)
17.- Colectivo de comunicación y agitación popular “Mecha” (Colombia)
18.- Colectivo ReXiste Riot Grrrl (Colombia)
19.- Estrategia Libertaria (Chile)
20.- Federación Anarquista Uruguaya (Uruguay)
21.- Organización Socialista Libertaria (Argentina)
22.- Organización Comunista Libertaria (Chile)
23.- Colectivo Agitación Libertaria (Chile)
24.- The Anarchist International (V/P)
25.- Espacio Libertario (Argentina)
26.- Kolectivo Utopía Ácrata Libertario (Argentina)
27.- Colectivo ResGestae (Colombia)
28.- Federation Anarchiste (Francia/Bélgica)
29.- Colectivo Qespikay (Cusco, Perú)
30.- Periódico Anarquista “El Surco” (Chile)
31.-
Buffalo Class Action (EE.UU.)
32.- Zabalaza Anarchist Communist Front (Sudáfrica)
33.-
Unión Solidaria y Libertaria (Argentina)
34.- Workers Solidarity Alliance (EE.UU. y Canadá)
35.- La Batalla de los trabajadores (Chile)
36.- Colectivo: Kolumna Insumisa Fraternal Anarquista (Colombia)
37.-
Alternative Libertaire (Francia)
38.- Coordination des Groupes Anarchistes (Francia)
39.- Federação Anarquista do Rio de Janeiro (Brasil)
40.-
Comité de solidarité avec les peuples du Chiapas en lutte (Francia)
41.- Miami Autonomy and Solidarity (EE.UU.)
42.-
Társadalmi Forradalom -anarcho communist portal- (Hungría)
43.- North Eastern Federation of Anarchist-Communists (EE.UU.)
44.-
Colectivo de Género Libertario de Arica (Chile)
45.- Grupo Militante Libertario (México)
46.- Revista “Hombre y Sociedad” (Chile)
47.-
Vermelho e Negro – Fórum do Anarquismo Organizado (Brasil)
48.- Confédération Nationale du Travail (Francia)
49.-
Melbourne Anarchist Communist Group (Australia)
50.- Common Action (EE.UU.)

martes, 26 de junio de 2012

Huelga textil de Rio Blanco, México (1907)


A continuación dos artículos sobre los sucesos y el contexto de la huelga y la masacre de Rio Blanco, Mexico. El primero de Paola Guzmán, profesora de Preparatoria Abierta. Publicado en “México historia de un pueblo/S.E.P.” El segundo es una reseña del libro de Alfonso Torúa Cienfuegos, “El magonismo en Sonora (1906-1908): Historia de una persecución” realizada por Gerardo Peláez Ramos en el sitio de la agencia de noticias La Haine (lahaine.org).



“1907 - Inicio de la huelga de Río Blanco, Veracruz”
Paola Guzmán

Los abusos de las tiendas de raya y las casas de empeño, los exiguos salarios, la discriminación y despotismo con que eran tratados los obreros; las multas y prohibiciones establecidas por los patrones, fueron causas que originaron el movimiento obrero en Río Blanco, Veracruz.
Debido a las condiciones de explotación que sufrían los obreros, en Orizaba, Veracruz se organizaron integrando un grupo que se denominó "Círculo de Obreros Libres", dirigido por antiguos integrantes del Partido Liberal, en el que participaban los hermanos Flores Magón.
A este grupo se unieron los trabajadores textiles de la región de Puebla y del centro de Veracruz con la finalidad de lanzarse a la huelga, que inició el 3 de diciembre de 1906 y en ella participaron más de 6 mil trabajadores. Como consecuencia, las condiciones de los obreros de Santa Rosa, Orizaba y los de Río Blanco se tornaron más difíciles.
Para solucionar el conflicto, los obreros nombraron como árbitro al presidente Porfirio Díaz, cuyo fallo fue en contra de las demandas planteadas, y así los trabajadores continuaron la huelga.
La mañana del 7 de enero de 1907, los obreros se postraron frente al edificio de la fábrica sin entrar a trabajar. Un empleado de la tienda de raya dio muerte a uno de los huelguistas. La reacción de los obreros fue atacar con piedras la llamada "Casa Azul" y amotinados saquearon la tienda de raya, dando muerte a los dependientes.
El pronunciamiento de Río Blanco, al igual que el de Cananea, en 1906, fue reprimido por las autoridades. Sofocada la huelga fueron fusilados los dirigentes, entre ellos, Rafael Moreno, presidente del Círculo y al secretario del mismo, Manuel Juárez.
Las acciones de los obreros de Cananea y Río Blanco tuvieron repercusiones, no sólo a nivel nacional sino también internacional. Los movimientos de referencia están considerados como los precursores del movimiento obrero mexicano.
El art. 123 constitucional regula las relaciones obrero-patronales.


Deuda obrera
"La armonía entre los intereses de la clase obrera y los de los industriales constituye actualmente un problema delicado que por desgracia explotan algunas personas mal intencionadas; pero el gobierno está pendiente de la situación y si, contra todas las previsiones y contra todos los antecedentes de la clase obrera mexicana, llegasen a producirse nuevos disturbios, el ejecutivo continúa dispuesto a hacer respetar los derechos de todos y a mantener el orden público".
Con estas palabras concluyó Porfirio Díaz su informe presidencial acerca de los acontecimientos sucedidos en Río Blanco, Veracruz, el 7 de enero de 1907. Aquellas personas "mal intencionadas" a las que se refería el dictador fueron miles de trabajadores que se lanzaron a la lucha heroica para acabar con la explotación de que eran víctimas. En ese entonces perdieron la batalla, de modo que el tutelaje de Díaz siguió pesando sobre sus hombros.
Durante los treinta años del Porfiriato se dio un fuerte impulso a la industria manufacturera en México. Esto, al costo de que muchos hijos del pueblo fueran explotados en las fábricas, las cuales estaban fundamentalmente en manos de extranjeros. Los trabajadores cumplían jornadas de doce y catorce horas diarias, en las que realizaban gigantescas cargas de trabajo en condiciones insalubres.
No obstante, al mismo tiempo, la concentración de miles de trabajadores bajo un mismo techo permitió que éstos se organizaran en la lucha por sus reivindicaciones de clase.
La industria textil fue una de las más importantes y desarrolladas; asimismo fue quizá la que conservó a los obreros más combativos y radicalizados, aún veinte años después de la revolución de 1910. La lucha de los obreros textiles en 1906 cristalizó en una huelga nacional de la industria en la que se vieron involucrados los estados de Puebla, Veracruz, Tlaxcala, Querétaro, Jalisco y el Distrito Federal. Este movimiento se forjó con la influencia innegable del Partido Liberal Mexicano y de las ideas anarquistas de los hermanos Flores Magón.
Los acontecimientos de Río Blanco, Veracruz, síntesis dramática de la lucha de los trabajadores textiles, constituyeron el episodio más sangriento de una larga tradición de organización sindical, después de la masacre perpetrada a los mineros de Cananea. Poco se conoce de estos obreros. Sólo se sabe de "los mártires de Río Blanco y Cananea", de su sangre derramada en aras de la libertad. Sin embargo estos héroes, de los que sólo quedan en la memoria popular los nombres y fecha de muerte -en el mejor de los casos-, junto con miles de seres anónimos tuvieron una vida cotidiana y una particular forma de pensar. Con los obreros del Río Blanco, la clase obrera tiene una gran deuda.



Reseña: "El magonismo en Sonora. 1906-1908"
Gerardo Peláez Ramos

En la historia de la izquierda mexicana existen tres personajes a quienes la industria editorial les ha hecho justicia: Ricardo Flores Magón, Vicente Lombardo Toledano y José Revueltas. Del primero se han reproducido los documentos principales del Partido Liberal Mexicano, la edición facsimilar de Regeneraciónen su primera época, los artículos , obras de teatro y otros textos del más destacado anarquista mexicano, la selección de materiales de Regeneracióny otras publicaciones magonistas, y, en fechas recientes, avanza a buen paso la edición de sus obras completas.
Del segundo se han publicado en el último vicenio más de 60 tomos de su enorme producción teórica, sindical, política y periodística, en sus Obras completas y en su llamada Obra histórico-cronológica, además de la edición de libros sueltos por parte de la Universidad Nacional Autónoma de México, el Instituto Politécnico Nacional, la Cámara de Diputados, la Universidad Obrera de México “Vicente Lombardo Toledano”, el Partido Popular Socialista y otras instituciones y organizaciones.
Del tercero, los diversos grupos espartaquistas de la segunda mitad del siglo XX publicaron en ediciones rústicas y mimeografiadas sus más famosos textos políticos, mientras que editoriales comerciales lanzaban al público sus novelas y cuentos; Ediciones Era emprendió la tarea de editar sus Obras completas.
Los trabajos de recuperación, ordenamiento y edición de antologías del PLM, Ricardo Flores Magón, Librado Rivera, Práxedis G. Guerrero y Enrique Flores Magón; de facsímiles de periódicos anarquistas, y de algunos textos de Diego Abad de Santillán, Chantal López, Omar Cortés, Eugenio Martínez Núñez, José Esteves y otros autores sobre el anarquismo mexicano, la Casa del Obrero Mundial y el movimiento obrero de nuestro país de fines del siglo XIX y principios del siglo XX, las desarrollan con grandes logros Ediciones Antorcha y sus promotores, Chantal López y Omar Cortés.
En cuanto al abordaje del pensamiento y la acción del magonismo puede afirmarse, con total objetividad, que no hay año en que no se produzcan libros, tesis profesionales y de grado, folletos y artículos que tratan del PLM, la prensa, las acciones armadas, las huelgas de Cananea y Río Blanco, la relación entre los magonistas y el movimiento indígena, Práxedis G. Guerrero, Librado Rivera y los hechos de Baja California en 1911, además de la elaboración de escritos de autores extranjeros sobre Ricardo Flores Magón, que parece ser es el anarquista latinoamericano más popular y conocido. Este tratamiento del magonismo está antecedido por las obras tan leídas y citadas de Salvador Hernández Padilla, Diego Abad de Santillán, Javier Torres Parés, Ethel Duffy Turner, Boris T. Rudenko y otros destacados autores.
En la producción bibliográfica sobre el PLM cabe resaltar El magonismo en Sonora (1906-1908). Historia de una persecución, de Alfonso Torúa Cienfuegos, reeditada recientemente por dos editoriales libertarias. La obra incluye los siguientes capítulos: El magonismo; El PLM en Sonora, 1906-1908; Fernando Palomares, un indio mayo en las filas magonistas; Javier Buitimea: un indio yaqui en las filas liberales, y Autoridades de Sonora y Arizona contra los magonistas.
Torúa Cienfuegos expone cómo del anticlericalismo se pasa, en marzo de 1901, “al ataque frontal en contra de la dictadura, a la prensa semioficial y al personalista y antidemocrático partido de los científicos”. (p. 21) Luego establece que para noviembre de ese mismo año, en un manifiesto el Club Ponciano Arriaga discute los problemas agrario y laboral, así como la deportación de los yaquis al Valle Nacional, en el estado de Oaxaca.
El autor percibe de manera acertada la evolución hacia el anarquismo del PLM, pero caracteriza equivocadamente a este partido cuando sostiene que “al principio, el PLM no pasó de ser un partido socialdemócrata”. Esta tesis es insostenible, pues el PLM inicialmente era un partido liberal, no socialdemócrata. No sobra decir que la socialdemocracia, a principios del siglo XX, además de que incluía en sus filas a los bolcheviques rusos, los tesniakí (socialistas estrechos) búlgaros, los tribunistas holandeses y otros revolucionarios marxistas, como partido, incluidas sus franjas reformistas y revisionistas, planteaba el socialismo como meta, su adhesión al marxismo y se consideraba internacionalista. El Partido Liberal Mexicano evolucionó del liberalismo juarista, no de la socialdemocracia, hacia el anarquismo.
En la obra se señala cómo arriba el PLM a la conclusión de la necesidad de la revolución, de la lucha armada. Y luego se explica la visión magonista de la revolución: “…La solución que planteaba era que a medida que los revolucionarios fueran tomando pueblos, haciendas y rancherías, se comenzara a expropiar tierras, fábricas y todos los bienes de capital, sin esperar a que se reuniera un Congreso a decretar leyes que hicieran posible la expropiación”. (p. 33)
En el capítulo 2, “El PLM en Sonora, 1906-1908”, Torúa afirma que las fuerzas insurreccionales del PLM son conocidas como focos guerrilleros. No es así. La teoría y práctica del foco guerrillero en Perú, Venezuela, México y otros países de América Latina arranca de una lectura parcial y limitada de la Revolución cubana, concepción elaborada por Regis Debray, Carlos Marighella y otros autores; pero con todo y sus deformaciones hay que reconocer que el foco guerrillero se proponía la toma del poder político. Ahora bien, la lucha armada de masas implica necesaria y forzosamente la insurrección popular, que puede dar inicio con la autodefensa armada, al estilo de la experiencia de Lucio Cabañas en la sierra de Atoyac, Guerrero, y, sobre todo, de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia que transitan claramente de la autodefensa armada hacia la constitución de un verdadero ejército con miles de combatientes y zonas geográficas bajo su control. Es obvio que los magonistas no eran foquistas.
En relación con el Grupo Douglas del PLM, el historiador explicita su carácter mayoritariamente obrero.
En las páginas dedicadas a la histórica huelga de Cananea, el estudioso esclarece que el magonismo se proponía organizar un levantamiento armado y no la realización de una huelga. Los datos que aporta avalan esta tesis. También incluye en este apartado el descontento y la protesta de los rancheros y comerciantes de la región en contra de la empresa imperialista de Greene.
Como resultado de la paralización de actividades en las minas, Torúa concluye: “En Cananea, después de la huelga quedó un panorama desolador para los magonistas y para la sociedad en general. Los obreros no obtuvieron el aumento de salario que pedían, ni su carga de trabajo fue reducida y la organización del sindicato se postergaría hasta ya entrados los años treinta. Los otros sectores de la sociedad tampoco lograron acabar con el monopolio y el control de la economía ejercidos por Greene. Para los magonistas todo resultó en un tronante revés ya que no echaron a andar su maquinaria revolucionaria y el movimiento se diluyó entre las intricadas redes de espionaje que el gobierno les tendió…” (p. 48)
En la obra se desmitifica el rol de Esteban Baca Calderón y Manuel M. Diéguez.
Las amplias labores de espionaje, provocación y represión de los gobiernos de la Federación, el estado y los municipios son abordadas en forma clara y precisa, con una buena documentación de archivo.
Al mayo Fernando Palomares se le consagra un capítulo del libro reseñado. Aquí son narrados y analizados el proyecto mexicano de colonización, el socialismo utópico de Topolobampo, Sinaloa, encabezado por Albert K. Owen, y la posible influencia de ese experimento en la formación ideológica del futuro dirigente indígena magonista. En 1904 Palomares entró en relación con militantes del PLM y se convirtió en agente de El Hijo del Ahuizotey de Excélsior. Después también fue distribuidor de Regeneración, ya editado en Estados Unidos. En Tucson, Arizona, el dirigente mayo editó El Defensor del Pueblo, y recorrió las comunidades mineras de ese estado norteamericano, en compañía de Manuel Sarabia, Práxedis G. Guerrero y Lázaro Gutiérrez de Lara, distribuyendo propaganda liberal e incorporando militantes al PLM.
En 1906, Palomares se trasladó a Cananea, donde trabajó en la tienda de raya, quizá por su dominio del idioma inglés.
Como otros magonistas, Palomares participó en el movimiento de huelga de los mineros. Derrotada la huelga, el líder mayo ante la amenaza de ser arrestado, huyó a Douglas, Arizona. En Estados Unidos difundió el Programa del PLM y desarrolló diversas actividades propagandísticas y organizativas. En 1907 cumplió tareas revolucionarias en Baja California, la cual recorrió ampliamente. En mayo de 1908 editó con Juan Olivares el semanario Libertad y Trabajo.
En 1910 Fernando Palomares y Pedro Ramírez de Caule fueron encargados por la dirección liberal de preparar la insurrección en Baja California. Escribe Torúa: “El 29 de enero de 1911 un grupo de 17 libertarios atacaron y ocuparon Mexicali. Fernando Palomares, Caule y Jiménez dirigieron las operaciones militares, pues eran ellos los que conocían mejor el terreno, además de que contaban con el nombramiento de delegados especiales del PLM en la zona. Los liberales avanzaron sobre Tecate y Tijuana, permaneciendo en el estado [territorio] de Baja California, por espacio de 6 meses, teniéndolo que abandonar cuando fueron derrotados por las fuerzas maderistas comandadas por Celso Vega”. (pp. 59-60)
Fernando Palomares fue detenido en El Paso, Texas, el 2 de diciembre de 1911, siendo procesado y condenado a un año con un día en la prisión de Leavenworth. Fue liberado en febrero de 1913. Continuó actuando en las filas magonistas. Murió el 10 de diciembre de 1951.
En un apartado de este capítulo es descrita la persecución de que fue objeto el líder mayo por parte de las autoridades federales, estatales y municipales en el estado de Sonora en 1908, transcribiendo varios telegramas muy ilustrativos, pero Palomares logró escapar.
El capítulo 4 trata sobre Javier Buitimea, un indio yaqui. Torúa escribe algunos sustanciosos párrafos acerca de las relaciones entre el PLM y los yaquis.
Parece ser que Buitimea fue nombrado delegado del PLM en Sonora sin reunir los requisitos indispensables de un dirigente revolucionario y que al caer en manos de las autoridades porfirianas el 10 de agosto de 1908 habló más de la cuenta. Debido a estas declaraciones fueron aprehendidos muchos cuadros magonistas y desmantelada la organización revolucionaria. Buitimea pasó más de tres años en las bartolinas de San Juan de Ulúa. Luego abandonó las filas liberales, pues no gozaba de la confianza y el aprecio de los magonistas.
El último capítulo aborda el tema del trabajo de las autoridades de Sonora y Arizona en contra de los magonistas. Enrique C. Creel, con apoyo de las agencias Furlong y Pinkerton y la ayuda de los funcionarios gringos, coordinó las labores de vigilancia, espionaje y persecución de los liberales. Los cónsules mexicanos en El Paso y San Antonio, Texas, y de Tucson y Douglas, Arizona, desempeñaron un papel muy destacado en dichas actividades. El asesino de los mineros de Cananea, Thomas Rynning, jefe de los rangers, tuvo participación notoria en la vigilancia de la frontera y la detención de “revoltosos”.
La obra está sustentada en la investigación efectuada en los archivos General de la Nación, Histórico del Gobierno del Estado de Sonora e Histórico de Relaciones Exteriores, y en los libros de Diego Abad de Santillán, Historia de la Revolución mexicana; Juan Carlos Beas, et al., Magonismo y movimiento indígena en México; Lowell L. Blaisdell, La Revolución del desierto; Ethel Duffy Turner, Ricardo Flores Magón y el Partido Liberal Mexicano; Salvador Hernández Padilla, El magonismo: historia de una pasión libertaria; Sergio Ortega Noriega, El edén subvertido. La colonización de Topolobampo; Javier Torres Parés, La Revolución sin fronteras. El Partido Liberal Mexicano y las relaciones entre el movimiento obrero de México y el de Estados Unidos, 1900-1923, y otros autores más. Es una obra, pues, bien documentada.
Para finalizar, cabe precisar que a los Industrial Workers of the World Torúa, como otros autores, los llama International Workers of the World. Es una denominación errónea.
El magonismo en Sonora (1906-1908. Historia de una persecución) es un libro que enriquece el tratamiento de la experiencia en el norte del país de los dirigentes y militantes del PLM. Su lectura es muy útil y recomendable.

lunes, 25 de junio de 2012

Huelga minera de Cananea, México (1906)


Publicado en rebelión el 23/07/2010
“1906: la huelga de Cananea”

Por Gerardo Peláez Ramos


Cuando el gobierno espurio del panista Felipe Calderón prepara, organiza y desarrolla en connivencia con la gran burguesía y el capital extranjero una política de agresión y liquidación del sindicato minero, y, en especial, de sus combativas secciones de Cananea, Sombrerete, Taxco y El Cubo, tal vez sea de alguna utilidad redactar un breve texto en torno a una gran huelga de la clase obrera mexicana: la huelga de Cananea de junio de 1906, con el objeto de ubicar el rol avanzado y progresista de los trabajadores de las minas en la historia de México. Entremos, pues, en materia.

En 1906 en Cananea, Sonora, de sus 22 mil habitantes, 7,560 trabajaban en la Cananea Consolidated Copper Company, de éstos 5,360 eran mexicanos y 2,200 extranjeros, principalmente norteamericanos. Los nacionales percibían tres pesos diarios y los gringos siete, pagados en dólares.(1) Las relaciones laborales eran negativas y discriminatorias: los mineros mexicanos laboraban prolongadas jornadas de trabajo y bajo condiciones insalubres, sufrían abusos en las tiendas de raya, ocupaban la mayoría de los puestos eventuales y recibían malos tratos de mayordomos y capataces, al mismo tiempo que los empleos de confianza y los mejores puestos los ocupaban extranjeros. De seguro, en estas condiciones se hallaban algunas de las bases del antimperialismo de los trabajadores de la CCCC. Pese a la falta de libertades democráticas, tales condiciones, así como la alta concentración obrera y el trabajo político de los cuadros del magonismo, facilitaron la organización de los obreros y empleados.

Constituida la Junta Organizadora del Partido Liberal Mexicano, el 28 de septiembre de 1905, en Saint Louis, Misuri, Estados Unidos,(2) el movimiento magonista se encaminaba a la lucha política abierta en contra de la dictadura de Porfirio Díaz, y a organizar la revolución que la sociedad mexicana requería. La influencia sobre el movimiento obrero sería directa. El 16 de enero de 1906, surgió en Cananea la Unión Liberal Humanidad, bajo la dirección de Manuel M. Diéguez y Esteban Baca Calderón, como expresión del PLM.(3) En El Ronquillo y la Mesa Grande, Lázaro Gutiérrez de Lara y otros militantes formaron una segunda organización subterránea, el Club Liberal de Cananea, también vinculada a Ricardo Flores Magón y su organización revolucionaria.

Con el propósito de desarrollar actividades públicas, los liberales formaron la Junta Patriótica, que el 5 de mayo efectuó una ceremonia de masas. En ese acto, Diéguez sostuvo: “¡Queréis otra situación más oprobiosa! Preferible fuera renunciar a nuestro título de hombres y de mexicanos. Enseñadle al capitalista que no sois bestias de carga; a ese capitalista que en todo y para todo nos ha postergado con su legión de hombres blondos y de ojos azules; ¡qué vergüenza! Estáis en vuestro propio suelo y los beneficios que produce a vosotros debieran corresponder en primer lugar, enseñadle a vuestros hijos el amor a la dignidad personal con el ejemplo de vuestra conducta de hombres libres; enseñadle a los funcionarios que el derecho de gobernar reside única y esencialmente en vosotros, y que sólo del pueblo pueden dimanar las leyes. Ésa es la República, la inagotable fuente del bienestar para las colectividades. ¡Así se ama a la patria! ¡Así se honra a los héroes!” (4)

El acto del 5 de mayo generó cierta agitación entre los trabajadores de la CCCC, por lo que las autoridades locales tomaron medidas preventivas. Los mineros, en reuniones y discusiones, elaboraron como demandas principales: la jornada de 8 horas, el salario mínimo de 5 pesos y la destitución de algunos capataces yanquis. El día 28, en Pueblo Nuevo, se verificó otro mitin en el cual intervinieron Baca Calderón y Gutiérrez de Lara.

La Cananea Consolidated Copper Company comunicó, el 31 de mayo, a los rezagadores, carreros, barreteros y ademadores de la mina Oversight que la extracción del mineral quedaba sujeta a contrato, quedando, así, en manos de los mayordomos la reducción de operarios y el incremento de las cargas de trabajo al resto de los obreros y empleados. Los trabajadores reaccionaron de inmediato. El 1 de junio, por la madrugada, los obreros de la mina Oversight estallaron la huelga. Comenzó de esta manera una de las acciones huelguísticas más importantes en la historia del movimiento obrero mexicano. A propósito, el maestro Jesús Silva Herzog escribió: “...fueron los mineros de Cananea, los primeros que en México lucharon por conquistar la jornada de ocho horas y un salario mínimo suficiente para satisfacer, dentro de marcos humanos, las necesidades del trabajador y de su familia...”(5)

De acuerdo con Rafael Carrillo Azpeitia: “En el proceso de la huelga de Cananea... existe la constancia del propósito de Diéguez y [Baca] Calderón para fundar la Unión Minera, con los trabajadores mineros del lugar, como primer pilar de la Liga Minera de los Estados Unidos Mexicanos”.(6)

Ante la agitación obrera, se presentó en el lugar el presidente municipal de la localidad, Filiberto V. Barroso, que planteó se nombraran representantes de los huelguistas para negociar con la compañía en la comisaría de El Ronquillo. Por los mineros asistieron, entre otros, Valentín Gómez, Juan N. Río y Esteban Baca Calderón. El pliego petitorio presentado a la CCCC, se justificaba así: “Deseamos, pues, que se utilice la inteligencia de los mexicanos y se mejore la organización a que han estado sujetos. Desde luego proponemos a usted que a todos los mexicanos en general se les pague un peso más sobre el sueldo que han disfrutado... No debemos omitir otra consideración de orden superior: si a los mineros mexicanos se les otorga justicia en el caso que nos ocupa, ocho horas de trabajo serán suficientes para que el trabajo de todos rinda tantos o más productos...”(7)

El memorándum de los huelguistas de Cananea exponía las peticiones en forma por demás clara:

“1. Queda el pueblo obrero declarado en manifestación.

“2. El pueblo obrero se obliga a trabajar bajo las condiciones siguientes:

“I. La destitución del empleo del mayordomo Luis (nivel 19).

“II. El mínimo sueldo del obrero será de cinco pesos, con ocho horas de trabajo.

“III. En todos los trabajos de ‘Cananea Consolidated Copper Company’, se emplearán el 75% de mexicanos y el 25% de extranjeros, teniendo los primeros las mismas aptitudes que los segundos.

“IV. Poner hombres al cuidado de las jaulas que tengan nobles sentimientos para evitar toda clase de irritación.

“V. Todo mexicano, en los trabajos de esta negociación, tendrá derecho al ascenso, según se lo permitan sus aptitudes".(8)

El presidente de la empresa, William C. Greene, respondió en los siguientes términos: “Con verdadera sorpresa y profundo pesar me he enterado de la comunicación de ustedes, de esta fecha, la que me parece enteramente infundada e instigada tan sólo por personas cuyo interés personal es del todo ajeno a la prosperidad y bienestar de los obreros de este mineral.

“Es del todo imposible aumentar los salarios sobre su nivel actual...”

“Con relación al número de horas que deberá constituir un día de trabajo, esto se rige enteramente por las condiciones bajo las cuales trabaja el operario”.

“En cuanto a la designación de capataces o jefes, es del todo indispensable que la compañía escoja las personas que deberán dirigir sus operaciones...”(9)

La capacidad de respuesta de los obreros fue extraordinaria: la huelga se extendió a las minas El Capote y La Demócrata, a la fundición y a la planta concentradora, impulsada por comisionados y agitadores de la mina Oversight. El movimiento adquirió un carácter general, aunque imbuido de una gran espontaneidad.

Los trabajadores organizaron y realizaron una manifestación, que, inicialmente, abarcaba a 1,500 almas, con tres cartelones que llevaban como consigna “Cinco pesos. Ocho horas”. Abundaron los vivas a México. En Buenavista se incorporaron a la marcha 500 operarios, en la concentradora otros 200 y en la fundición alrededor de mil. Los comerciantes, de diversas nacionalidades, recibieron a los manifestantes con entusiasmo. Cerca de la demostración, Greene y 30 yanquis armados, vigilaban desde automóviles el desarrollo de la movilización obrera. La empresa imperialista estaba preparada para la represión. Todos sus pasos, así lo indicaban. Los empleados de confianza y pistoleros organizados (guardias blancas) fueron dispuestos para la lucha antiobrera.

Al arribar a la maderería, George y William Metcalf utilizaron mangueras de presión para empapar a los huelguistas. Los mineros entraron a la fuerza y se iniciaron los primeros balazos. Un trabajador fue asesinado. A la oficina se le prendió fuego y George Metcalf fue ajusticiado a pedradas. William hizo varios disparos, haciendo caer a otros obreros, pero él también fue muerto. Los huelguistas respondieron a la violencia con la violencia. Greene y sus seguidores y pistoleros retrocedieron a un edificio cercano a la sede de la alcaldía.

La huelga, dada la respuesta empresarial, adquirió rasgos definidos de motín, de revuelta. En la esquina de las calles Chihuahua y Tercera Este, los obreros fueron recibidos a balazos por los pistoleros de la empresa y empleados gringos armados. Mientras unos trabajadores se resguardaban en parapetos improvisados, los demás asaltaron casas de empeño para abastecerse de rifles, pistolas y pertrechos. Los estadunidenses usaron balas expansivas. La batalla se generalizó. En ese combate cayeron 17 heridos y 10 muertos, de ellos ocho mexicanos. Los huelguistas se retiraron a una loma de la localidad.

Las autoridades porfiristas recurrieron a la formación de grupos paramilitares, integrados con filibusteros y aventureros. El comisario del Ronquillo incluyó en las fuerzas represivas a 14 matones. En las oficinas de la compañía se recibió un furgón de ferrocarril repleto de armas y parque, proveniente de Estados Unidos.

Rafael Izábal, gobernador del estado de Sonora, se hizo acompañar de 20 hombres del 11er. Cuerpo de Rurales bajo el mando de Luis Medina Barrón; al pasar por villa Magdalena incorporó a 20 rurales y 30 agentes fiscales, con el teniente coronel Emilio Kosterlitski a la cabeza; luego viajó a Naco, Arizona, y después a Cananea, por la mañana del 2 de junio, acompañado de un grupo de gabachos armados, entre los que se encontraban 275 rangers jefaturados por el coronel Thomas Rynning. El delito de traición a la patria se configuró plenamente. El gobernador y el presidente de la compañía intentaron calmar a los obreros, sin embargo, quienes intervenían como oradores inmediatamente eran apresados.

Los liberales denunciaron la violación de la soberanía nacional, en tanto la tienda de raya, el banco, la fundición, la concentradora de metales y el domicilio del asesino gringo William Cornell Greene fueron ocupados por las fuerzas de matones de la compañía, empleados estadunidenses armados y rangers.

En la tarde de ese día, los mineros efectuaron otra gran manifestación, con la intención de hablar con Izábal. Empero, no había disposición por parte de las autoridades y los empresarios de negociar y darle una salida política al conflicto. Se produjo una nueva agresión por parte de los rangers y los pistoleros de la burguesía. El combate se generalizó. Kosterlitski amagó a los mineros por la espalda. Los gringos cazaban trabajadores por las calles. De esta suerte, intervinieron en la represión antiobrera elementos militares y policíacos del Estado mexicano, rangers estadunidenses, empleados gringos y pistoleros al servicio de la compañía imperialista. El saldo fue de 23 muertos y 22 heridos. Los norteamericanos se regresaron, a las 10 de la noche, en el mismo tren en que habían arribado a la ciudad sonorense.

El general Luis E. Torres, jefe de la I Zona Militar y especialista en masacrar y vender como esclavos a los yaquis, llegó a Cananea el 3 de junio, y amenazó a los huelguistas con incorporarlos a las tropas que combatían a la heroica tribu yaqui si no regresaban a trabajar en un plazo de 24 horas. Así gobernaban los oligarcas mexicanos al servicio del capital extranjero, los capitalistas nacionales y los latifundistas.

El 4 de junio, se publicó en Washington un telegrama del mayor Wats al secretario de Guerra de EU: “El gobernador de Sonora por conducto del comisario mexicano en Naco me ha transmitido el siguiente mensaje:

“‘El cuerpo de voluntarios americanos regresó anoche y ha salido para sus cuarteles’”.(10)

La dictadura porfirista se proponía imponer un escarmiento a la clase obrera. El 5 de junio, fueron detenidos Diéguez, Baca Calderón y otros dirigentes del movimiento. Lázaro Gutiérrez de Lara logró escapar al país vecino del Norte. En julio de 1908 los líderes de la huelga fueron sentenciados a 15 años de prisión y trabajos forzados, que en agosto de 1909 pasaron a cumplir en el fuerte de San Juan de Ulúa. En 1911, bajo el gobierno de Francisco I. Madero, fueron excarcelados.

El traidor Izábal, habiendo sido consignado ante el gran jurado de la Cámara de Diputados, por traición a la patria, fue exonerado. Mientras Porfirio Díaz, sacaba como conclusión: “No me alboroten la caballada”.

El 6 de junio, Izábal envió a Ramón Corral, vicepresidente de la República, el telegrama que a la letra decía: “Gral. Torres y yo opinamos que convendría ejecutar a esos individuos cuyos nombres son: Manuel M. Diéguez, socialista decidido; Esteban Baca Calderón, natural de Tepic, bastante ilustrado e inteligente que buscó trabajo de minero sin más fin que relacionarse con el pueblo y sublevarlos; José Ma. Ibarra... pero a la luz del día para que el ejemplar castigo surta sus efectos”.(11)

En la misma fecha, Corral telegrafió a Izábal: “Envíeme telegrama diciendo: que americanos que vinieron con Ud. a Cananea eran particulares sin ninguna organización militar... que usted no pudo evitar que tomaran el tren en Naco... y que... no les permitió que tomaran ninguna injerencia en los acontecimientos...”(12)

Los caídos durante la huelga, conforme a Francisco R. Almada, fueron los trabajadores mexicanos Doroteo Valdepeñas, Crescencio Monroy, Enrique Vizcarra, Pedro Fimbres, Eugenio Mendívil, Francisco Lara, Juan Cota, Julio Flores, Alberto Stone, Filomeno Morales, José Orozco, Petronilo López, Jesús Carrasco, Pedro Amaya, Librado Leyva, Indalecio Aldaco, Manuel Montijo, Margarito N. y uno no identificado.

Los muertos gringos fueron George y William Metcalf, Conrad Kubler y Albert Rusk.

Un mes exactamente después del estallido de la huelga, el 1 de julio de 1906, el PLM lanzó el célebre Programa del Partido Liberal y Manifiesto a la Nación, en el que se planteaban como objetivos: la educación laica, el pago de buenos sueldos al magisterio, limitaciones a la actividad del clero y respeto a las leyes de Reforma. En materia de trabajo, dada su importancia, conviene citar ampliamente algunos planteamientos: “...Gracias a la dictadura de Porfirio Díaz, que pone el poder al servicio de todos los explotadores del pueblo, el trabajador mexicano ha sido reducido a la condición más miserable; en dondequiera que preste sus servicios es obligado a desempeñar una dura labor de muchas horas por un jornal de unos cuantos centavos. El capitalista soberano impone sin apelación las condiciones del trabajo, que siempre son desastrosas para el obrero, y éste tiene que aceptarlas por dos razones: porque la miseria le hace trabajar a cualquier precio o porque, si se rebela contra el abuso del rico, las bayonetas de la dictadura se encargan de someterlo...

“En más deplorable situación que el trabajador industrial, se encuentra el jornalero de campo, verdadero siervo de los modernos señores feudales...” “Una labor máxima de ocho horas y un salario mínimo de un peso, es lo menos que puede pretenderse para que el trabajador esté siquiera a salvo de la miseria, para que la fatiga no lo agote, y para que le quede tiempo y humor de procurarse instrucción y distracción después de su trabajo... Si se dejara al obrero en las condiciones en que hoy está, difícilmente lograría mejorar, pues la negra miseria en que vive continuaría obligándolo a aceptar todas las condiciones del explotador. En cambio, garantizándole menos horas de trabajo y un salario superior al que hoy gana la generalidad, se le aligera el yugo y se le pone en aptitud de luchar por mejores conquistas, de unirse y organizarse para arrancar al capital nuevas y mejores conquistas. “La reglamentación del servicio doméstico y del trabajo a domicilio se hace necesaria...”(13)

Se planteaban otros puntos en materia de trabajo: higiene y seguridad, prohibición del trabajo infantil, indemnización por accidentes, y pago en efectivo.

Quedaban incluidas, asimismo, algunas reformas constitucionales: reducción del periodo presidencial a cuatro años; supresión de la reelección inmediata para el presidente y los gobernadores de los estados; inhabilitación del vicepresidente para desempeñar funciones legislativas o cualquier otro cargo de elección popular; supresión del servicio militar obligatorio y establecimiento de la Guardia Nacional; supresión de las restricciones a las libertades de palabra y de prensa, y abolición de la pena de muerte, excepto para los traidores a la patria.

El viejo dictador Porfirio Díaz informó a la nación el 16 de septiembre de 1906: “…Al principiar el mes de junio se produjo en el mineral de Cananea, Sonora, un movimiento encaminado a obtener un aumento de salarios y que degeneró bien pronto en grave perturbación del orden público. A no haber sido reprimido con energía y prontitud, si bien con prudencia, habría podido alcanzar serias proporciones y aun tener consecuencias trascendentales. La pronta y enérgica actitud del gobierno del estado y del Jefe de la I Zona Militar puso fin al trastorno sin retardo. Algunos agitadores intentaban dar al movimiento un carácter político; pero la clase obrera, con buen sentido, se abstuvo de secundar esas ideas y la negociación que opera en el referido mineral reanudó inmediatamente sus labores sin que hasta ahora haya vuelto a presentarse indicio de nuevas perturbaciones. Las autoridades judiciales instruyen el proceso respectivo para averiguar los hechos y castigar a los culpables de los homicidios y demás delitos perpetrados”.(14)

La huelga de Cananea mostró, en vivo, las potencialidades revolucionarias de la clase obrera: su capacidad de autoorganización, su disposición de defender con decisión y coraje sus intereses de clase, su papel de primer orden en la lucha contra el imperialismo y la participación de los obreros más maduros en tareas más allá de las relaciones obrero-patronales y su incursión en la lucha directamente política. Por otra parte, la huelga de Cananea puso al desnudo el carácter antinacional de la dictadura porfirista, en especial de su sector abiertamente proyanqui como era el caso del gobernador Izábal. En el país estaban madurando las condiciones para configurarse la situación de crisis revolucionaria y para el estallido de la revolución. La muerte de los mineros cananenses no fue en vano.

Notas

(1)Diccionario histórico y biográfico de la Revolución mexicana, t. VI. San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Tabasco, México, INEHRM SG, 1992, pp. 469-473, (entrada “Cananea, huelga en”).
(2)Firmaban Ricardo Flores Magón (presidente), Juan Sarabia (vicepresidente) y Antonio I. Villarreal, Enrique F. Magón, M. Sarabia y Rosalío Bustamante. (Regeneración, 30-IX-05, en Armando Bartra (pról.., sel. y notas), Regeneración 1900-1918, México, Era-SEP, 1987, p. 172).
(3)Luis Araiza, Historia del movimiento obrero mexicano, t. II, México, Ed. Casa del Obrero Mundial, 2ª ed., 1975, p. 42.
(4)Jorge Sayeg Helú, Las huelgas de Cananea y Río Blanco, México, BINEHEM, 1980, p. 55.
(5)Jesús Silva Herzog, Inquietud sin tregua, México, Cuadernos Americanos, 1965, p. 139.
(6)Rafael Carrillo Azpeitia, Ricardo Flores Magón, México, STPS, 1986, p. 13.
(7)Firmaban, entre otros, Valentín López y Esteban Baca Calderón. (Fuentes para la Historia de la Revolución Mexicana. III. La huelga de Cananea, México, FCE, 1ª reimpr., 1974, p. 21).
(8)Jesús Silva Herzog, Breve historia de la Revolución mexicana, t. I, México, FCE, 7ª reimpr., 1973, p. 53.
(9)Firmaba William C. Greene, presidente de la CCCC. (Manuel J. Aguirre, Cananea. Las garras del imperialismo en México, México, Libro-Mex. Ed., 1958, pp. 104-110).
(10)Feliciana Olga Medina Serrano, La política económica porfirista y la huelga de Cananea, tesis, México, FFyL UNAM, 1977, p. 139.
(11)L. Araiza, Ibíd., p. 68.
(12)L. Araiza, Ibíd., p. 71.
(13)El Programa del Partido Liberal Mexicano de 1906 y sus antecedentes, rec. Chantal López y Omar Cortés, México, Ed. Antorcha, 1985, pp. 269-271.
(14)Francisco R. Almada, Dicccionario de historia, geografía y biografía sonorenses, Hermosillo, Inst. S. de Cultura, 1990, p. 315, (entrada “Huelgas”).